A lo largo de nuestras vidas conocemos a muchas personas que se cruzan con nosotros: profesores, compañeros, jefes con “aplomes” distintos y, a todos, acabamos juzgándoles y etiquetándoles según su fuerza y liderazgo.

Nos ocurre con frecuencia conocer a alguien por casualidad en una breve charla y ya saber e intuir si esa persona ha sufrido, ha fracasado y se ha hundido en la vida. Su aura y su personalidad están manchadas de decadencia, depresión, negatividad y frustración en cada uno de los poros de su piel.

Pero mucho más visible es cuando esa persona, gracias a su magnetismo y la fuerza que desprenden, nos hace intuir que hay cicatrices en su alma, sanadas del todo o no, pero sobrevividas. Porque tal como dice la frase “a la gente no se la conoce por los fracasos sino por cómo se enfrenta a ellos”.

Pero, ¿Y tú, cómo te enfrentas al fracaso? ¿cómo nos enfrentamos a cada uno de ellos?

Yo simplemente respondería “como podemos, realmente, como podemos”. Algunos tendrán más habilidades y otros menos pero el instinto de supervivencia siempre nos ayudará a ello, de alguna manera u otra.

Hay quien se REFUGIA en algo y depende de, en qué se refugie, será más o menos sano para su futuro: comida, bebida, drogas, sexo… o lectura, videojuegos…

Hay quien HUYE del país o de su trabajo, o de su familia.

Hay quien NIEGA incluso quien CREA una realidad alternativa.

Cualquier método es francamente legítimo ante el dolor sufrido.

Dependerá del amor y autoestima que nos rodee en un principio, nuestra capacidad de reacción y la salubridad de la misma. Pero legítima, en base, es toda reacción.

Pero lo mejor de todo es que sea cual sea, nunca nadie ha evitado que tarde o temprano la REALIDAD dé la ostia oportuna. Porque tarde o temprano, todo sale.

Hoy en día sabemos sobre la somatización o técnicas de reequilibrio corporal que ayuden a entender e interpretar las enfermedades y el cuerpo humano.

Por ello, creo que es bueno explicar cómo podemos REACCIONAR pero de la manera más sana posible en las primeras horas de la caída y convertirnos en héroes un poco más fuertes, lo antes posible.

Desde mi humilde opinión, aquí inicio la descripción de 3 tips para SOBREVIVIR A LOS FRACASOS, al menos en un básico botiquín de mano.

1

NO TE MACHAQUES

No sé en vuestro caso, en el mío, mi mente es cañera y lo primero que hace es darme de collejas diciéndome que “ya te avisé”, “sólo te pasa a ti”, “porqué yo”, “no podrías haberlo hecho peor” y un largo etcétera digno de teatralidad. Ahora hasta puedo reírme de ello pero en el oscuro pozo en el que caes, sólo es válida esta voz.

Al final, con el tiempo aprenderás a perdonarte. O a perdonar a los otros. Pero el primer paso, es NO ALIMENTAR AL LOBO NEGRO. A veces, es simplemente, eso, no alimentarle. A veces, si tienes más fuerzas puedes alimentar al lobo blanco… pero no siempre se puede. Por tanto, ni caso, cuando el lobo negro hable le dices “no me ralles, ahora no” y te pones una peli o una serie. Como dijo Scarlett O’Hara “mañana será otro día”. Y que así sea, mañana sin lobo negro alimentándose así mismo.

2

ENCUENTRA EL BASTÓN PARA LEVANTARTE

Sería bueno decir eso de AVISA A LOS TUYOS, pero seamos sinceros, no todos estamos rodeados de gente sana y fuerte que pueda ayudarnos o, a veces, ni tenemos fuerzas para avisarlos. Pero creo que es una de las claves más importantes. Es el bastón que te ayudará a levantarte.

Pero si no hay cojones, que, al menos TÚ encuentres el bastón para levantarte. Yo uso varios además de a mi gente, por ejemplo: tengo un terapeuta corporal que me salvó la vida mil veces y que, con acupuntura, masaje, homeopatía, reflexología, etc. hace milagros. También cuento con libros de autoayuda que me dan ese empuje, incluso películas especiales para ciertos momentos. Incluso, si puedes, un viaje. No un viaje para olvidar o huir, un viaje para sanar y reconstruirte, para tomar perspectiva, para convertirse en el bastón necesario para levantarte. En mi caso fue viajar con hermana en OPEN EYES PROJECT a India. Volver allí cada cierto tiempo, me regenera. Pero sirve cualquier viaje.

3

SÓLO UN PASO

Y, por último, SÓLO UN PASO. Muchas filosofías orientales que llegan a nuestros días hablan de eso: sólo un paso, aquí y ahora. No necesitamos más. Y un paso no es una carrera, es sólo eso, un paso. Haz algo diferente para conseguir un resultado diferente. Pueden ser mil cosas, lo importante realmente es que para ti sea un paso diferente a lo anterior. Para algunos un paso es salir a dar una vuelta ese día. Para otros, prepararse un batido de frutas en vez de un atracón de comida. Quizás, un buen baño de agua caliente y esta vez con velas y música tranquila… Algo diferente crea consecuencias diferentes.

Sería buenísimo escribir tareas pequeñas y diferentes para cada día. Seguro que así, paso a paso salimos del pozo.

Son 3 puntos clave para tener en un kit de supervivencia a mano.

Son 3 puntos fáciles de realizar, NIVEL BÁSICO.

Porque, al fin y al cabo, una vez podemos respirar de nuevo, la vida ya irá tomando color de una vez más.

Espero que te haya servido, aunque sea sólo un poco. A mi me ha servido.

La verdad es que la idea no es para convertirnos en líderes o superhéroes, la idea de este escrito, de estas claves, es simplemente, salir del dolor lo antes posible y que un día te des cuenta que ha dejado de doler.

Desde AITEAS queremos ayudar a esos pequeños avances y hemos iniciado en Barcelona los primeros sábados de mes un grupo de MEDITACION GRATIS y de trabajo personal. SI quieres apuntarte sólo debes escribirnos por mail y te reservaremos una plaza.

No estamos solos.

Cuenta con nosotros.

Abrir chat